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Fundamentos de la Responsabilidad

Ser los pequeños dioses del mundo (definición de hombre de Goethe en el Fausto) está bien, pero que muy bien, pero exige responsabilidad.

La grandeza del hombre

“Tú, libre de toda barrera, determinarás por ti mismo tu propia naturaleza de acuerdo con tu libertad. Como libre y soberano artífice de ti mismo, puedes plasmarte y forjarte en según la forma que tú elijas. Puedes degenerar hasta convertirte en animal, como puedes, regenerarte hasta acercarte a lo divino” Oración por la dignidad humana. Pico della Mirandola  

Este texto renacentista es de total actualidad. El hombre como centro y protagonista del mundo puede hacer lo mejor de lo que es capaz, o también, lo peor hasta degenerar.

Víctor Frankl autor de El hombre en busca de sentido,plantea la existencia humana como la capacidad del ser humano para responder responsablemente a las demandas que la vida nos plantea en cada situación particular.

La auténtica meta o responsabilidad del hombre no está en la autorrealización, sino en trascender la propia existencia. No nos realizamos mirando nuestro propio ombligo, sino en un ser con otros. La naturaleza humana tiene una condición animal, pero somos seres sociales y políticos. Dependemos unos de otros.

La responsabilidad humana aparece como un imperativo inherente  al ser del hombre. Pero esta responsabilidad además es social.

La humanidad es algo que emerge de nuestras relaciones e interacciones, nosotros hacemos que surja. Por lo tanto, el bien individual está supeditado al bien colectivo. El bien superior es el bien de todos.

«Tenemos que hacer lo mejor que podemos. Esta es nuestra responsabilidad humana sagrada». – Albert Einstein 

Steve Covey, el gurú de la motivación también habla de responsabilidad. Para mejorar algo tenemos que centrarnos en el círculo de nuestra responsabilidad. En aquellas cosas que se hallan a nuestro alcance y cargamos en nuestra mochila.

El hombre es el único ser conocido que tiene responsabilidad, sólo los humanos pueden escoger consciente y deliberadamente sobre alternativas de acción, y esa elección tiene consecuencias. La responsabilidad emana de la libertad. Es un deber, una exigencia moral.

El hombre moderno ha conseguido cristalizar en derechos (http://www.un.org/es/documents/udhr/ ) –muchos de ellos recogidos en las constituciones modernas- la esfera de su libertad. Las crisis ocurridas a lo largo de la historia, ayudan a tener más conciencia de la vulnerabilidad esencial de lo humano, y promueven actitudes preventivas de comportamientos inhumanos.

El principio de responsabilidad

Definitivamente desencadenado, Prometeo, al que la ciencia proporciona fuerzas nunca antes conocidas y la economía un infatigable impulso, está pidiendo a gritos una ética que evite mediante frenos voluntarios que su poder lleve a los hombres al desastre. Hans Jonas

Hans Jonas es uno de los grandes teóricos de la responsabilidad. En su obra El principio de responsabilidad, Ensayo para una ética para la civilización tecnológica, parte del siguiente imperativo categórico: Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la tierra. Una vida propiamente humana está caracterizada por la posibilidad de atribuirse deberes, que tienen que ver con las condiciones de libertad y lucidez propias de nuestra naturaleza.

Para Jonas la responsabilidad va más allá. Somos responsables también con las generaciones futuras. Todo lo que hacemos hoy tiene consecuencias, algunas a corto plazo, pero otras pueden tenerlo en el futuro. Esto parece empezar a importarnos, nos preocupa la supervivencia de la humanidad a largo plazo, y nos damos cuenta de que está en nuestras manos.

La ciencia y la técnica han hecho que la relación entre el hombre y el mundo cambie. Hemos perdido el deber moral de proteger la naturaleza. El modo en que la técnica moderna hace salir lo que necesita de la naturaleza es una provocación. Esta forma de relación con la naturaleza se vuelve contra el ser humano.

No podemos tratar a los humanos como medios, es inmoral.

La verdadera amenaza ha tocado al hombre en su ser mismo. El reino de la organización nos amenaza con la posibilidad de que el hombre pueda perder el camino de su encuentro consigo  mismo, con su humanitas. Heidegger

La ética y la filosofía como ayudantes

Pero ¿qué es la ética? Además de una asignatura alternativa a la religión en los Institutos.

A veces no hablamos de ética porque no tenemos muy claro qué es ni para qué sirve. Si recuperamos el sentido original aristotélico la finalidad/télos de la ética es la felicidad. Porque la felicidad, se quiere por sí misma y las demás cosas se quieren por ella. La ética es una teoría de la felicidad humana, pero es un saber práctico. Investigamos para ser buenos. La función y finalidad del hombre en Aristóteles, resulta una base prometedora para evaluar cualquier propuesta de intervención social.

La ética es reflexión para buscar el bien. El bien buscado es el bien humano. La vida ética es un constante descubrimiento de las sendas que hay que hallar en dirección a la autorrealización del ser humano.

Adela Cortina afirma que La ética enseña a establecer prioridades, a elegir los mejores valores, a cuyo servicio hay que poner técnicas y habilidades. Todos estos aspectos son fundamentales para una vida plenamente humana y los estamos descuidando.

Estamos trabajando para lograr un cambio de mentalidad. La filosofía puede ayudar a través de la ética a moldear las conciencias y los hábitos de las generaciones futuras para que, con un civismo natural, la convivencia sea posible.

«La filosofía se recupera a sí misma cuando cesa de ser un recurso para ocuparse de los problemas de los filósofos y se convierte en un método, cultivado por filósofos, para ocuparse de los problemas de los hombres» Rorty

La Virtud empresarial,  más allá de la RSE

Parece que ¡la Responsabilidad social empresarial ha llegado para quedarse! El que no suba al tren de la responsabilidad no estará representado en el universo empresarial del futuro.

Este gran paso se ha ido construyendo con el tiempo a base de pequeños gestos y buenas prácticas. Estas prácticas surgen para dar respuesta a necesidades sociales, o mejor dicho humanas. Y para volver a ordenar los valores de las organizaciones sociales dando prioridad a lo humano en lugar, de a lo económico o tecnológico.

Las empresas son responsables  por sus impactos en la sociedad, incluyendo también el impacto medioambiental. La responsabilidad es buena para el negocio, ya no basta con ganar dinero, necesitamos algo más.

Cuando querer es poder. Twitter  y el stand de limonada

Hace más o menos un mes, coincidiendo con el debut de Twitter en la bolsa neoyorquina. Los medios se hicieron eco de la noticia del “Stand de limonada”.

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Todo empieza con una niña de nueve años  y su pequeño stand de limonada con el que pretende ayudar a niños pobres. La ilusión de la niña hace que su padre se implique en el proyecto y realice una campaña en twitter para apoyar a la causa. La repercusión social fue tan grande que ahora el pequeño stand de limonada es una Corporación a nivel internacional http://makeastand.com/  creada con la finalidad de ayudar a otros.

Ésta, como otras muchas empresas son las nuevas B Corporation   http://www.bcorporation.net/, y son una señal inequívoca de la  transformación de las corporaciones. Se trata de empresas socialmente responsables, medioambientalmente sostenibles y fundamentalmente transparentes.

El valor añadido en términos de Porter y Kramer es la nueva forma de legitimidad empresarial. La responsabilidad no puede ser algo que añadimos para que quede bonito si no que tiene que definir y dotar de significado a la propia empresa y además formar parte de su misión, sus valores y sus objetivos. La responsabilidad social es la misma de la que nos habla Jonas aplicada a la empresa, por lo tanto emana de nuestra propia naturaleza y libertad.

Las nuevas empresas responsables quieren cambiar el mundo con su compromiso y hacer una  sociedad mejor. ¿Te unes? ¡Es tiempo de responsabilidad!